Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘oír’

Lo siento. Es la verdad. En este caso, no es por mi, es por ti.

Porque no tienes iniciativa.

Porque siempre me preguntas que qué quiero hacer, y nunca planeas nada.

Porque no me conoces a pesar del tiempo juntos.

Porque no sabes hacerme reír a carcajadas.

Porque nunca he sido tu prioridad.

Porque no me echas de menos.

Porque no me buscas, salvo cuando me alejo demasiado.

Porque no me escuchas, ni me oyes.

Porque no quieres descubrirme.

Porque no soy para ti.

Porque no eres para mi.

Porque contigo no soy yo…

No es por mi, es por ti.

Anuncios

Read Full Post »

Fin por decirlo de alguna manera. Fin a una historia que no llegó a comenzar. Y digo que no llegó a comenzar porque para mí (ojo, aquí muchos discreparán) no se puede empezar nada entre dos personas sin mirarse a la cara, sin ser completamente sinceros y sin ser amigos antes de intentar ser algo más. Se acabó, esa es la conclusión, no voy a entrar en detalles porque no quiero comenzar una pelea con esa persona que no se siente cómoda cuando hablo de ella y nuestras “intimidades” aquí, pero que no ha movido un dedo por intentar conocerme en persona. 

No le he visto nunca, no le he mirado a los ojos, no he escuchado siquiera su voz y aún así me ha hecho llorar. Un pena la verdad, pero hasta aquí llegaron las penas.

Uno menos, uno más…

au revoir

Read Full Post »

No me escribas palabras bonitas, no me llames para decirme lo que crees que quiero escuchar, simplemente ven, eso es lo que necesito que vengas y me abraces… solamente ven a mi.

Read Full Post »

pasos

Read Full Post »

Quiero que me oigas, sin juzgarme.

Quiero que opines, sin aconsejarme.

Quiero que confíes en mi, sin exigirme.

Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.

Quiero que me cuides, sin anularme.

Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.

Quiero que me abraces, sin asfixiarme.

Quiero que me animes, sin empujarme.

Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.

Quiero que me protejas, sin mentiras.

Quiero que te acerques, sin invadirme.

Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,

que las aceptes y no pretendas cambiarlas.

Quiero que sepas… que hoy puedes contar conmigo…

Sin condiciones.

Read Full Post »

Anoche no vi el fútbol… lo reconozco, yo una madridista a capa y espada, colgué la capa y la espada en el armario y no vi el partido, famoso al parecer. Pero no tenía ganas y mira que me gusta el fútbol pero, anoche me tumbé plácidamente en el sofá y de ahí no me movieron hasta que vino mi padre dando gritos.

Hoy estoy de nuevo sentada en la mesa de mi trabajo y no ha cambiado nada. Bueno sí, ha cambiado que no me hablo con mi padre porque anoche discutimos (cómo no!) y que estoy más cansada de lo normal porque he dormido poco pero, quitando eso, todo igual que siempre o, al menos, igual que cada jueves. Y la verdad es que me da lo mismo, que lo mismo me da, como diría mi abuela.

A raíz de haber dormido mal, que suele ser el 80% de los días puesto que el otro 20% lo forman los sábados y domingos, me he despertado con el píe izquierdo (nunca he entendido esta frase la verdad) y como cada mañana en el trayecto que tengo hasta el trabajo, 1 horita en bus por eso de mi perrería de no sacarme el carné de conducir, me da por pensar y he decidido decir lo que pienso, así de simple. Porque si me guardo mis pensamientos ocurren dos cosas, por un lado, se me olvidan jajaja si, tengo memoria de pez, y por el otro, lo que no se me olvida se va acumulando hasta que exploto y cuando lo suelto sale herida la gente que tengo más cerca que, en verdad, son las que menos se lo merecen.

Lo de la memoria pez está bien para determinadas situaciones pero lo de explotar, no tanto. En realidad esto me pasó ya hace unas semanas, saltó el fusible y prácticamente discutí con todo el que se me cruzaba. Algunos eran el objetivo de mi malestar y otros no tanto y al final, de un modo u otro, seguí estando igual de mal.

No tiene nada que ver con ser egoísta, ya dije en otra entrada que iba a pensar un poco más en los demás y menos en mi pero, como no quiero herir a nadie de mi al rededor (que no se lo merezca), el remedio es no herirme a mi misma y no explotar y decir cuatro cosas mal dichas cuando me agobio, por lo que, damas y caballeros, prepárense para escuchar cosas que quizá no quieran oír.

Ha sonado demasiado malvado no? jajajaja 😉 Ya veremos como termina la cosa…

Tápate los oídos

Read Full Post »